1655-1657: Documentos relativos a la epidemia de posesión demoníaca y caza de brujas vivida en Gelsa a mediados del siglo XVII.
Entre 1655 y 1657, Gelsa vivió un estallido de histeria colectiva que se materializó en una epidemia de posesión demoníaca, la cual afectaba a las mujeres jóvenes del lugar. Los vecinos culparon a las brujas, y Francisco Jacinto Funes y Villalpando, II marqués de Osera, llevó a cabo un juicio del cual resultaron una mujer ahorcada y cuatro desterradas, acusadas todas ellas de hechiceras. En el verano de 1656, ante el agravamiento de los síntomas de las endemoniadas, la Inquisición intervino y abrió causa contra cinco personas: cuatro brujas, Ana Pomadera, Isabel Marco, Gracia Coded e Isabel Lueza, y un «saludador» (curandero, brujo) llamado Juan de Val.
Se transcribe aquí la correspondencia de los inquisidores de Zaragoza con la Suprema, sede de la Inquisición en Madrid, así como los cinco procesos inquisitoriales citados.